La empresa de capitales peruanos SuperFish planea exportar productos pesqueros, para consumo humano directo e indirecto, por un total de 25 millones de dólares durante el 2009, informó hoy su gerente general, Camilo Peirano.“Tenemos previsto exportar nuestros productos a 14 países del mundo, entre los cuales figuran China, Japón, Estados Unidos, Sudáfrica y algunos de Europa como Italia y Polonia”, dijo a la agencia Andina.
Indicó que este año la empresa comenzará a exportar productos congelados y procesados gracias a la planta que inauguró hoy en el Callao y que demandó una inversión de 2.5 millones de dólares, de los cuales el 70 por ciento se financió con un crédito del Banco Interamericano de Finanzas (BIF).
“Esperamos duplicar pronto la inversión y la capacidad de la planta, lo que significará invertir otros 2.5 millones de dólares y esperamos que eso se haga realidad en el 2010”, manifestó.
Precisó que la planta tiene una capacidad de congelado de 90 toneladas diarias y otras 1,500 toneladas de capacidad de almacenamiento, y se espera duplicar esas cifras en el 2010 luego que se supere la crisis financiera internacional.
“Esperamos (para la ampliación) seguir contando con el apoyo del BIF y de otras entidades financieras que están creyendo en nosotros”, dijo Peirano.
Al respecto, el gerente de Congelados de SuperFish, Juan Felipe Llona, precisó que los productos que más se exportarán al exterior son caballa, jurel, perico y anchoveta.
“Estamos seguros que en el mediano plazo la anchoveta será el insumo estrella para la elaboración de congelados en todas las empresas del sector”, comentó.
SuperFish pertenece al Grupo SuperFish que también tiene negocios en el transporte de carga pesada (Transportes SuperFish), en la construcción inmobiliaria (Inversiones Limavigo) y en la minería (Supermaq).

En la inauguración de la planta participó la ministra de la Producción, Elena Conterno, quien destacó que la inversión de SuperFish es la primera que se concreta en el 2009 y, entre sus beneficios, generará 600 nuevos puestos de trabajo directos.
“Se trata de una inversión que respeta todo lo que es la normativa en términos de emisiones y efluentes para evitar la contaminación. Las plantas nuevas deben cumplir estas regulaciones desde su inicio y las plantas antiguas tienen un proceso de adecuación”, afirmó. (andina)







